¿Crees que tienes pereza? Puede que tengas depresión

Es probable que, si ves a alguien que siempre parece cansado, improductivo, lento y desinteresado, puedas pensar que esa persona es perezosa. Pero, como verás más adelante, a veces la razón es más profunda y oscura que eso.
Es probable que, si ves a alguien que siempre parece cansado, improductivo, lento y desinteresado, puedas pensar que esa persona es perezosa. Pero, como verás más adelante, a veces la razón es más profunda y oscura que eso.

De vez en cuando, todos necesitan un día perezoso. Después de una larga semana de trabajo, todo lo que quieres hacer es pedir comida para llevar, ver a tu serie favorita de Netflix, tomarte un descanso para hacer ejercicio, postergar una o dos tareas y finalmente dormir. Hacer todo lo que está bien, pero ¿qué sucede cuando un fin de semana perezoso se convierte en una semana perezosa, o dos o tres?

A menudo, es demasiado fácil confundir la pereza con la depresión y viceversa . Y es fácil ver cómo puede suceder eso cuando observas síntomas de depresión, como falta de interés en las actividades diarias, cambios en el apetito o el peso, dificultad para dormir, pérdida de energía y problemas de concentración.

Es probable que, si ves a alguien que siempre parece cansado, improductivo, lento y desinteresado, puedas pensar que esa persona es perezosa. Pero, como verás más adelante, a veces la razón es más profunda y oscura que eso.

¿Son la pereza y la depresión realmente tan diferentes?

La flojera o pereza, es cuando aparece una actitud de descuido en las responsabilidades o tareas diarias, incluso tardanza para ejecutarlas o accionarlas.

En su comparación, la depresión es un trastorno de ánimo que está acompañado de múltiples síntomas como: Susceptibilidad, incremento de las equivocaciones, alteración en el ciclo de sueño, aislamiento a través de equipos electrónicos, sentir cansancio extremo, evitación a encuentros sociales, movimientos lentos, irritabilidad, tristeza persistente, pensamientos negativos, llanto, abandono personal, falta de disfrute, pérdida de memoria o concentración, refugio en la comida o pérdida de apetito, disminución de la libido y problemas digestivos.

Es por esto que la depresión viene acompañada de estos síntomas para formar el cuadro, en cambio la flojera o pereza, es una actitud concreta que la persona experimenta.

Una pereza extendida puede ser depresión

Todo el mundo experimenta episodios de pereza que duran de uno a unos pocos días. Sin embargo, según la Asociación Americana de Psiquiatría , los síntomas de depresión deben durar al menos dos semanas para que alguien pueda recibir un diagnóstico de depresión.

Si bien alguien puede pensar que estás siendo perezoso, tu comportamiento podría ser causado por un temor al fracaso o al éxito o a las expectativas, a un deseo de sentirte cuidado, a una verdadera necesidad de relajación, o a la depresión.

La depresión puede no ser siempre visible e, incluso cuando lo es, otros pueden descartarla fácilmente como algo menos problemático (por ejemplo, la pereza). Entonces, ya sea que tú o alguien que conozcas esté lidiando con la depresión, es importante saber cómo notar la diferencia.

Recomendaciones

Para el manejo de la pereza es importante que la persona siga estas recomendaciones concretas:

  • Dormir las 8 horas diarias, cuidar la alimentación y hacer ejercicio
  • Mantener un horario de rutinas y actividades
  • Cuidar el entorno o ambiente de forma limpia y lo más organizado
  • Establecer y lograr pequeñas metas
  • Realizar lista de tareas semanal o diaria
  • Motivarse con música y grupo de personas que le mantengan animado

Al aplicar estos seis puntos de forma constante, la persona empezará a notar cambios en su vida. Por otra parte, si la persona ha podido identificar que los síntomas son depresivos, lo mejor es que pueda buscar ayuda de un profesional de la salud mental para recibir el tratamiento adecuado y así evitar el aumento sintomatológico y que desencadene en una situación más grave como conducta suicida o pérdida de la esperanza de vida. Tanto la flojera/pereza como la depresión son tratables y pueden trabajarse.