Importancia de los bosques, ¿Por qué hay que cuidarlos?

Los beneficios de los bosques para la sociedad y la diversidad de la vida hacen que sea vital protegerlos de la deforestación y otros posibles efectos negativos de la civilización.
Los beneficios de los bosques para la sociedad y la diversidad de la vida hacen que sea vital protegerlos de la deforestación y otros posibles efectos negativos de la civilización.

Dependemos de los bosques para nuestra supervivencia, desde el aire que respiramos hasta la madera que utilizamos. Además de proporcionar hábitats para animales y medios de subsistencia para los humanos, los bosques también ofrecen protección de cuencas hidrográficas, evitan la erosión del suelo y mitigan el cambio climático, entre otras cosas. Lo curioso es que, pese a que nuestra supervivencia depende de ellos, permitimos que muchos desaparezcan.

Los bosques del mundo tienen una gran importancia para todos sus habitantes, así como para la salud general del planeta. Los beneficios de los bosques para la sociedad y la diversidad de la vida hacen que sea vital protegerlos de la deforestación y otros posibles efectos negativos de la civilización.

La impotencia de un bosque se divide en algunos puntos clave, pero muchos kilómetros cuadrados de bosque se pierden cada año debido a la deforestación.

Con esto en mente, aquí tienes unas cuantas razones que muestran la importancia de los bosques en nuestra vida.

Los bosques nos ayudan a respirar

Los bosques bombean el oxígeno que necesitamos para vivir y absorben el dióxido de carbono que exhalamos (o emitimos). Se estima que un solo árbol maduro y frondoso produce un suministro diario de oxígeno para entre 2 y 10 personas.

Más de 2.000 millones de personas dependen de los bosques

Los bosques nos brindan refugio, medio de vida, agua, alimentos y combustible. Todas estas actividades involucran directa o indirectamente a los bosques.

Los bosques son más que simples árboles

Los bosques están repletos de vida en todo el planeta: los insectos y gusanos aportan nutrientes al suelo, las abejas y las aves esparcen polen y semillas. La biodiversidad es clave, tanto para los ecosistemas como para las economías humanas, pero está cada vez más amenazada en todo el mundo por la deforestación.

Nos mantienen frescos

Los árboles también crean oasis vitales de sombra en el suelo gracias a sus ramas y hojas. En la ciudad, los árboles urbanos ayudan a que los edificios se mantengan frescos, reduciendo la necesidad de ventiladores o aires acondicionados, mientras que los grandes bosques pueden hacer frente a tareas desalentadoras como frenar el efecto de «isla de calor» de una ciudad o regular las temperaturas regionales.

No solo a nosotros, también mantienen la Tierra fría

Los árboles también tienen otra forma de combatir el calor: absorber CO2 que alimenta el calentamiento global.

Herramienta ecológica

Evitan la erosión al reducir la fuerza de la lluvia sobre la superficie del suelo al absorber el agua y no permitir que se escurra directamente y elimine la capa superior del suelo. De ahí que sean aliados tan útiles en las fuertes lluvias, ayudando a que el suelo absorba más de una inundación repentina.

Bosques y lluvia

Los grandes bosques pueden influir en los patrones climáticos regionales e incluso crear sus propios microclimas. La selva amazónica, por ejemplo, genera condiciones atmosféricas que no solo promueven lluvias regulares en esta zona y en tierras de cultivo cercanas, sino incluso tan lejos como en las Grandes Llanuras de Norteamérica.

Los bosques rellenan acuíferos

Los bosques son como esponjas gigantes, que atrapan el agua en lugar de dejarla rodar por la superficie, pero no pueden absorberla toda. El agua que traspasa sus raíces gotea hacia los acuíferos, reponiendo los suministros de agua subterránea que son importantes para el consumo, el saneamiento y el riego en todo el mundo. Así, los bosques actúan como filtros de agua, recolectando y almacenando agua y recargando acuíferos subterráneos.

También bloquean el viento

Los grupos de árboles también pueden servir como protección contra el viento, proporcionando un amortiguador para los cultivos de la agricultura sensibles al viento. Y más allá de proteger esas plantas, menos viento también facilita que las abejas polinicen las flores, por ejemplo.

Los bosques limpian el aire

Pueden limpiar la contaminación del aire a una escala bastante importante, y no solo de CO2. Los árboles absorben una amplia gama de contaminantes en el aire, incluyendo monóxido de carbono, dióxido de azufre y dióxido de nitrógeno. Los árboles salvan vidas simplemente eliminando los contaminantes del aire.

Los árboles son curativos

¿Sabías que un medicamento para el asma proviene de los árboles de cacao? Es solo un ejemplo. Alrededor del 70% de las plantas conocidas con propiedades de lucha contra el cáncer se producen en los bosques lluviosos o bosques húmedos. Incluso caminar en el bosque también puede ofrecer beneficios para la salud, como alivio del estrés, reducción de la presión arterial y un sistema inmunológico más fuerte.

Su utilidad manifiesta

¿Dónde estarían los humanos sin la madera o la resina? Hemos usado estos recursos renovables durante mucho tiempo para hacer de prácticamente de todo, desde papel y muebles hasta casas y ropa, pero también nos hemos dejado llevar por esta utilidad hacia lo extremo, lo que ha conducido al uso excesivo y la deforestación. Sin embargo, gracias al crecimiento de la arboricultura y la silvicultura sostenible, cada vez es más fácil encontrar productos arbóreos de origen responsable.

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