Tu risa delata tu personalidad

No todas las risas son iguales, y hay algunas que, en vez de producir efectos beneficiosos en nosotros y en quienes nos rodea, pueden llegar a provocar dolor emocional.

Dicen que la risa es la mejor medicina. ¡Ojo! La risa franca, aquella que viene de dentro. Porque hay diferentes tipos de risa y, algunos, pueden llegar a provocar dolor emocional, tanto en nosotros como en los demás. Pero cuando nos reímos con sinceridad, estamos interactuando de forma positiva con el entorno.

Y es que la risa es necesaria para vivir y gozar de buena salud, relacionarnos y evolucionar como especie. De hecho, hay quienes aseguran que, de reírnos más, podríamos prevenir algunas enfermedades o, al menos, llevarlas mejor. El Centro de Tratamientos para el Cáncer, de los EE.UU, por ejemplo, aconseja la risa como terapia complementaria a la habitual ya que la considera una medicina natural que puede bloquear los receptores del dolor, lidiar con el estrés y la ansiedad. Efectivamente, la risa es un gran aliado para la salud, ya que se liberan endorfinas, dopamina, adrenalina y serotonina.

 “La risa es la antítesis del miedo, es el antídoto de esta emoción. Al sentir miedo segregamos adrenalina, una hormona que nos produce tensión y nos dispone a la acción. La risa, en cambio, genera el efecto contrario. De hecho, el mensaje que manda al cuerpo es: relájate, todo está bien. Y tanto el cuerpo como la mente del individuo que se ríe se quedan en calma”. Según señala Enrique Aguilar, director de la Escuela de Risoterapia y Desarrollo Humano en Barcelona.

¿Por qué? La respuesta está en el cerebro y en masaje vibratorio que produce la risa.

Diferentes tipos de risa

La risa que nos proporciona más beneficios es aquella risa sincera, franca, la que se manifiesta con una gran carcajada. Y es que existen hasta 140 tipos de risa y no todas son buenas, mencionaremos algunas.

Risa franca:

Es la más sincera, la que puede verse en los niños. Parte del abdomen y todo el cuerpo responde. Al acabar se puede sentir hasta un desfallecimiento muy agradable o agujetas. Se da en aquellas personas con el espíritu más sano.

Risa emocional:

Se emplea en risoterapia. Se llega a ella a través de las sensaciones, los sentimientos, y la experimentación directa. Con este tipo de risa se busca la risa franca.

Risa social:

Es aquella que utilizamos como forma de comunicarnos con los demás. No tiene por qué tratarse de una risa ‘falsa’ y puede acabar siendo, de hecho, franca. Pero no aparece de forma espontánea. Puede darse en aquellas personas que necesitan agradar a los demás.

Risa nerviosa:

Es aquella que aparece en momentos inoportunos, o que se produce para liberar tensión cuando estamos más nerviosas. Se produce en personas con tendencia a la ansiedad. 

Risa tóxica:

Es la risa falsa o mental (reírse ‘de’ o burlarse). No produce ningún beneficio más bien al contrario. Se distingue porque se queda en el cuello. Las personas narcisistas o con rasgos de psicopatía pueden utilizar esta risa. Este tipo de risa puede provocar mucho dolor emocional al entorno.

Risa por cosquillas:

Este tipo de risa se produce por un estímulo físico. Suele producirse en un entorno lúdico, mientras estamos jugando con otras personas, por lo que se trata de una risa sincera que también acabará provocando agujetas. Es muy típica en los niños

Risa patológica:

Es aquella que se produce por enfermedad. La misma que sufría el ‘Jocker’ en la película protagonizada por Joaquin Phoenix.