7 consejos para mejorar tu vida

La única forma de mejorar tu vida es tomando decisiones consistentemente hacia este objetivo. Lo tentador es que necesitas hacer cambios drásticos para sacudir las cosas y hacer que todo mejore de inmediato, pero la realidad es que estas pequeñas cosas combinadas tienen un gran impacto en nosotros.

Si realmente desea comenzar a mejorar tu vida, comience con pasos pequeños pero importantes que evolucionarán con el tiempo.

1. Empieza a aprender una habilidad nueva

¿Qué es eso que siempre has querido aprender, pero que nunca has tenido tiempo para hacerlo? Puede que siempre hayas querido aprender un idioma, a tocar un instrumento, a tejer o a usar la máquina de coser. Tal vez quisieras tener una habilidad práctica, como saber usar Photoshop o Excel, pero nunca has tenido el tiempo de aprenderlo.

Elige eso que siempre está en tu mente y arma un plan para aprenderlo. Deja de 15 a 30 minutos al día para trabajar en tu nueva habilidad y observa lo increíble que se siente empezar a construir este nuevo gran objetivo.

2. Date un premio cada día

Demasiado seguido la gente se engancha con la idea de que un auto-regalo debe ser un evento enrome y limitado a ocasiones especiales; que tiene que planearse con anticipación y debe ganarse con trabajo duro. La realidad es que no tiene que ser así. No necesitas esforzarte demasiado para merecer algo lindo. De hecho, es mucho más saludable permitirte algo de vez en cuando (en dosis moderadas, claro) que vivir una vida de privación constante.

Darte todos los días un pequeño regalo te dará un empujoncito extra de felicidad y motivación positiva. Considéralo el equivalente emocional de apretar el botón de “refrescar”. Así, en lugar de terminar fatigado siempre, te sentirás rejuvenecido y listo para enfrentar los desafíos de la vida diaria.

3. Empieza un programa de ejercicios

El ejercicio no sólo es parte importante de un estilo de vida saludable, también es una gran forma de mejorar tu humor, controlar tu peso, moderar tu apetito y reducir los efectos del estrés. Y como último incentivo, la gente que hace ejercicio vive más y más feliz que aquellos que llevan una vida sedentaria.

Debes intentar incorporar el entrenamiento de fuerza de todos los grupos musculares principales en tu rutina de ejercicios, al menos dos días a la semana. Intenta hacer del ejercicio un hábito diario. Comienza lentamente y poco a poco ve realizando rutinas más rigurosas.

4. Ordena tu espacio

Un ambiente libre de desorden crea una sensación de tranquilidad y satisfacción en la vida de tu hogar y oficina. Un espacio ordenado te permite realizar tareas diarias de manera más eficiente porque todo está disponible y sabes dónde encontrar las cosas que necesitas.

Eliminar el desorden también es físicamente saludable porque elimina las partículas de polvo que se acumulan en todo lo que nunca usamos. Y el proceso de organización puede darte una sensación de logro. Te sentirás orgulloso de tu entorno, lo que significa menos ansiedad o vergüenza cuando tengas visitas.

5. Haz una lista de deseos

Una lista de deseos (una lista de todo lo que quieres hacer antes de morir) es una gran forma de darle claridad a lo que es importante en tu vida. Esta lista puede ser tan larga como quieras, y puede incluir objetivos tanto a corto como largo plazo. Esta lista es un paso importante para mejorar tu vida porque puede ayudarte a ver lo que es más importante para ti.

El objetivo principal de este tipo de listas es ayudarte a sacarle el máximo provecho a cada día. En lugar de permitir que tus días pasen en un abrir y cerrar de ojos. Una vez que tengas tu lista, necesitas empezar a vivir estas aventuras, explorar el mundo y construir recuerdos que te hagan sonreír cada día.

6. Confronta un miedo

Todos tenemos miedos. Los miedos nos ayudan a mantenernos vivos y seguros. Pero también pueden detenernos, sobre todo si dejamos que nos controlen. Date tiempo de definir tus miedos. Algunos son válidos, pero otros son simplemente ansiedad profundamente arraigada. Separa los temores “reales” de los peores escenarios que hayas dejado salir de control. Cuando confrontamos nuestros miedos, construimos valor y aprendemos a superar esos pensamientos oscuros.

7. Reconecta con un viejo amigo

No hay nada como la felicidad de reconectar con un viejo amigo. En ocasiones dejamos que el espacio y el tiempo se interpongan entre nosotros y los que amamos. Algunas amistades se van diluyendo, no porque queramos o porque haya algo negativo, sino porque estamos demasiado ocupados y no hacemos el esfuerzo de mantener esos lazos.

Los viejos amigos pueden recordarte quién eras antes de que la vida se complicara, y esto puede ayudarte a ver quién quieres ser en el presente.

Los amigos de toda la vida nos ayudan a entender lo lejos que hemos llegado y nos recuerdan el camino que aún tenemos por delante.