7 errores al utilizar una mascarilla de tela

Cometer errores al usar mascarillas de tela reducirá su efectividad y pondrá en riesgo tu propia salud y la salud de los demás, por lo que es importante aprovecharlas al máximo y mantener una buena higiene en todo momento.

Aunque una mascarilla de tela pueda ser útil en una situación puntual, eso no es garantía de que es un “escudo protector” contra todo tipo de cuestiones, en cualquier escenario

El tipo de tela con que están hechas 

Las máscaras de tela pueden estar hechas de diferentes textiles. Sin embargo, el algodón y las telas resistentes a los fluidos (en general impermeables, resistentes y bastante resistentes) son las más populares. Especialmente el algodón, por ser un tipo de tejido, tiende a disminuir la transpiración de la piel y se adapta y fija bien la forma del rostro.

Comprender las propiedades del material y el área que estará en contacto durante varias horas es fundamental para comprender las consideraciones a tomar en cuenta.

Según el tipo de tela, será más adecuado lavar la mascarilla a una temperatura u otra, o utilizar un jabón en concreto.

Errores al utilizar las mascarillas de tela

1. Asumir que son aptas para todos

Un error común sobre el uso de mascarillas de tela es pensar que son aptas para todos, sin excepción. Hay casos en los que se deben evitar estas cubiertas. Estos incluyen:

  • Niños menores de 2 años.
  • Personas con problemas respiratorios.
  • Pacientes en estado de inconsciencia.
  • Personas incapacitadas o que, por algún motivo, no puedan quitarse la mascarilla sin ayuda.

2. Creer que brindan protección total

Es incorrecto pensar que la mascarilla evita por completo que el líquido que se descarga por la nariz y la boca al hablar, toser, etc. llegue a otras personas o superficies a poca distancia.

También es incorrecto pensar que «defienden» las bacterias y patógenos que otros excretan a través de las gotas de Flügge. Porque en realidad, lo que hacen es intentar impedir que las nuestras vayan a parar a todas partes y perjudiquen a otras personas. 

Llegados a este punto, conviene aclarar que es incorrecto creer que las mascarillas de tela tienen la misma eficacia que las mascarillas médicas. Por tanto, al utilizar máscaras de tela, no se debe confiar y dejarse engañar por una falsa sensación de seguridad, sino que se debe mantener la higiene y las pautas necesarias para utilizarlas de manera óptima.

3. Dejar de lavarse las manos y reducir el distanciamiento social

Para todas las situaciones anteriores, es incorrecto pensar que el simple hecho de usar una máscara ha proporcionado «protección» a todo. También es un error pensar que el uso de máscaras de tela ya no requiere el cumplimiento de otros protocolos, como el lavado de manos o el distanciamiento social.

En concreto, dado que estas máscaras (por los materiales de las que están fabricadas) no son suficientes para evitar la propagación de las gotitas de Flügge, es necesario mantener medidas como el lavado constante de manos y el distanciamiento social.

4. Cubrirse solo la boca

El uso de máscaras de tela es sin duda uno de los errores más habituales. Por conveniencia, la gente simplemente se tapa la boca y expone la nariz sin pensar que es inútil.

El problema es simple: debes usar una máscara correctamente para evitar que las gotas de Flügge caigan y lastimen a otros. No son bufandas, tapa bocas ni complementos de moda. Son los elementos que protegen a los demás de las sustancias potencialmente nocivas que podamos transportar.

5. No lavar las mascarillas de tela tras usarlas

Aunque no es necesario desechar las mascarillas de tela, siempre debe lavarlas a fondo después de cada uso. Incluso si se ven limpios a primera vista, sin olor ni manchas obvias, no significa que estén limpios y sean seguros para usar la próxima vez.

Por lo tanto, otro error común es usar la mascarilla varias veces sin lavarla primero.

Como mencionamos anteriormente, dependiendo del tipo de tejido, el agua debe colocarse a una temperatura determinada u otra temperatura, y se debe utilizar un tipo específico de jabón para lograr el mejor efecto desinfectante. Luego déjelos secar.

No es recomendable prescindir del lavado con agua y jabón y el secado al aire. Por otra parte, meter una mascarilla de tela al microondas o al horno para que se desinfecte, aparte de que puede generar un accidente doméstico, no da garantía de desinfección completa.

6. No lavarse las manos antes y después de usar las mascarillas

Aunque lo hemos comentado al principio de este artículo, es importante mantener un lavado de manos constante cuando se utiliza cualquier tipo de máscara (incluidas las de tela). Especialmente antes de insertar y después de eliminar.

Recuerde, al igual que sus propias manos, este elemento no está exento de contener una gran cantidad de patógenos, por lo que vale la pena lavarse las manos.

7. Tocar la mascarilla constantemente o quitar y ponérsela en la calle

Lo ideal es colocarse la mascarilla en casa, con las manos previamente lavadas con agua y jabón, y no volverla a tocar más (a menos que se cumpla el protocolo de lavado de manos).

Intentar ajustarla en la calle, después de que hemos tocado varias cosas no es seguro, con ello solo conseguiremos llevar los gérmenes y demás microorganismos a la mascarilla. Tampoco es seguro ponérsela, quitársela y volvérsela a poner por ratos en la calle, mientras paseamos o hacemos cualquier otra cosa.