Comer sano sin gastar mucho dinero

La economía mundial está en crisis y definitivamente no es el mejor momento. Son pocos los que pueden darse el lujo de no preocuparse por ahorrar un poco de plata. A pesar de esto, a la hora de comprar en el mercado, la gente se pregunta ¿Cómo ahorrar dinero en alimentos? ¡Necesito comer después de todo! Sin embargo, cuando llegas a la caja y compruebas el precio, siempre te hace sentir vacío: cada vez que gastamos más dinero, el tamaño de la bolsa que sale del supermercado se hace más pequeño.

A la hora de comprar alimentos, además de considerar precios y promociones (esta es una buena estrategia), lo mejor es considerar alimentos que sean nutritivos y cuesten menos de un dólar (en cada país el precio será diferente por varias razones, Pero normalmente deberían ser asequibles). Preste atención antes de reemplazar el artículo comprado con una cadena de comida rápida cercana. Estos alimentos pueden formar parte de la canasta de su hogar, ahorrarle dinero y brindarle nutrición:

Bananas (bananos, plátanos): Tienen 121 calorías, 3.5 gramos de fibra, 487 miligramos de potasio (casi el 15% de lo que se necesita a diario) y te dan el 20% de la vitamina C que debes consumir al día. Además, son prácticas y las puedes llevar a donde quieras.

Frijoles secos o en lata: Puedes elegirlos rojos, negros, blancos y hacer recetas deliciosas como ensaladas, sopas, cazuelas, o comerlos solos con arroz. Tienen cerca de 120 calorías por porción (1 taza y media), 7 gramos de proteína, 6 gramos de fibra y el 10% del hierro que necesitas consumir cada día.

Manzanas: son baratas, tienen pocas calorías (117 una manzana grande), contienen 5 gramos de fibra y el 17% de la vitamina C que se necesita al día. Además, aportan potasio.

Huevos: dependiendo del país, varía el precio, pero por lo general son un elemento que no falta en la canasta familiar y que es posible adquirir. Son un alimento muy valioso desde el punto de vista de la nutrición, pues contiene 13 nutrientes esenciales en sólo 70 calorías: proteína, ácido fólico, hierro, zinc.

Zanahorias pequeñas o mini zanahorias: son excelentes para picar cuando te da hambre. Son baratas y tienen alrededor de 27 calorías por porción (media taza), contienen fibra y una cantidad muy elevada de vitamina A: 200%.

Otros trucos para comer barato y sano son:

Tener en tu despensa alimentos que por lo general no suben mucho de precio y son esenciales para la nutrición, como arroz, papas, cereales, pan, pastas, leche.

Comprar las frutas y las verduras de la temporada, pues siempre se consiguen en abundancia y a mejor precio.

Hacer sopas: con un poco de verduras, un poco de pollo o carne puedes hacer una gran cantidad de sopa para guardarla y comerla durante la semana.

El atún en lata y las lentejas son también nutritivos y baratos. Además, las lentejas rinden mucho y puedes comerlas con arroz, acompañando un plato de carne o simplemente licuarlas y hacer una rica sopa.

No crea que la comida congelada ya preparada será mejor. Pueden ahorrarle tiempo, pero no le ahorrarán dinero a largo plazo, y muchos de ellos contienen conservantes e ingredientes que pueden no ser saludables.