¿Cómo encontrar el significado de la vida?

¿Qué es el propósito o sentido de la vida?

Muchas han sido las religiones, maestros y científicos que han intentado explicar el propósito de la vida desde los inicios de la humanidad.

Para responder, creo que debemos diferenciar entre el propósito común, y el propósito individual.

El propósito común es aquel en el que estamos todos implicados como humanos, como personas, como raza.

El propósito individual, es aquel que concretamente te concierne a ti, aquello concreto y específico que tú aportas a esta gran comunidad donde, si miramos con perspectiva, todos funcionamos como hermanos.

Vamos a concentrarnos de pleno en este segundo propósito, en tu sentido para estar vivo.

Si pensamos en la palabra SENTIDO, en parte, lo que nos viene a decir es DIRECCIÓN.

Por lo tanto, tu sentido de la vida es la dirección que debes seguir para vivir en equilibrio, para sentir toda la plenitud de tu ser.

Cuando se habla de dirección, aunque pueda sonarte algo espiritual, te aseguro que tiene mucha parte práctica y física, en concreto, se dice de lo siguiente:

  • Qué haces solo al levantarte por la mañana.
  • De qué trabajas.
  • Dónde y con quién vives.
  • Cómo te llevas con las personas que te rodean.
  • Qué haces en tu tiempo libre.
  • Qué comes.
  • Cuánto tiempo te dedicas a estar a solas en silencio contigo.
  • Cómo te hablas a ti mismo. Qué piensas de ti.

Tu rutina, todo lo que haces en cada momento de tu vida, o va en la dirección correcta o va en sentido contrario.

¿Cómo recuperar tu sentido vital?

Si te has identificado con varias de las cosas que he comentado, hay algo que se te remueve por dentro.

No te preocupes, hay una salida.

No hay un camino predeterminado. No eres un caso perdido, tú también tienes tu propia misión, propósito y sentido de la vida.

Eso sí, debes tomar la decisión de querer encontrarlo y conectar profundamente con él, y después, comprometerte a cuidarlo para siempre.

Voy a darte algunas ideas para que empieces a lograrlo hoy mismo.

1.- Date tiempo (de calidad)

No te sirve de nada dedicarte el tiempo personal a estar entretenido.

Necesitas enfocarlo a tu autoconocimiento.

En ti están todas las respuestas, por lo que debes acostumbrarte a estar solo y en silencio contigo de forma que aprendas a escucharte sin darle cuerda a esos pensamientos y preocupaciones que te pasan por la cabeza.

Para esto tal vez puede servirte aprender a meditar, te dejo aquí unos pasos básicos para que empieces hoy:

2.- Experimenta

Ponte nuevos retos. Aunque te cueste. Pero deja un espacio en tu rutina para salir de casa, ir con otras personas y hacer algo nuevo, algo diferente.

Tu cerebro necesita estimulación, acostumbrarse a los cambios, a las tensiones, problemas, y también, a resolverlos.

Coge ahora mismo tu agenda y anótate qué empezarás a hacer la próxima semana.

Por ejemplo, puedes apuntarte a clases de teatro, de baile, o iniciar un curso de paracaidista.

Sí, de paracaidista, ¿nunca lo habías pensado? ¡Entonces es una buena opción!

3.- Conecta con personas que van en la misma dirección

Procura que estas nuevas actividades que vas a empezar a incorporar en tu rutina te acerquen a personas que tengan ganas de vivir, que se sientan a gusto con lo que hacen, que te inspiren.

Serán de apoyo, y en momentos concretos tú también les apoyarás a ellos. Las personas crecemos más rápido si nos apoyamos codo con codo.

Sal ahí fuera y no pares de conocer gente hasta que sientas que conectas con alguien.

Por lo tanto, el camino se hace al andar. No será hasta que te apuntes a teatro, baile o submarinismo que no empezarás a conocer personas con las que también conectarás.

4.- Lee, mira películas

Las personas no solo necesitamos el apoyo de otros, necesitamos modelos de cada área de nuestra vida, en concreto, de aquello que queremos mejorar.

Por lo tanto, empieza a estudiar personas que se sientan felices, plenas. Personas que se sientan a gusto con lo que hacen, que expresen directamente que su vida tiene sentido por varios motivos.

Y como normalmente, las personas no van contando su historia a los cuatro vientos, es más fácil que empieces por leer libros o películas de estas personas. Al fin y al cabo, están hechos por ellas.

5.- Entrena tu mente para ello

Aprende a meditar. Y no solo eso, aprende a hablarte bien.

Aprende también de tus peores circunstancias. Empieza por “sacarle lo bueno” a las cosas negativas que les pasa a otras personas.

¿De qué crees que les servirá? ¿Cómo pueden beneficiarse de algo así (mentalmente, emocionalmente, a nivel de relaciones…)?

Y luego haz lo mismo contigo.

Acostumbra también a tu mente a visualizar tu propio éxito.

Para mí ÉXITO, significa conseguir las cosas que tú quieres. Lograr tus deseos.

Cuando nos sentimos en consonancia con lo que queremos, hacemos y conseguimos, nos sentimos FELICES.

¿Cómo crees que te sentirías si fueras totalmente feliz? ¿Qué cosas que dependen de ti harías? Describe tú día a día ideal.

Piensa en las cosas que habrás conseguido. Y así, actúa a partir de ahí.

6.- Organiza tu vida afín a tu nuevo sentido vital

Introduce en tu rutina un mínimo de horas de actividades (se puede incluir el trabajo o responsabilidades) que te hagan estar bien, que te gusten.

Revisa los puntos anteriores y asegúrate de que a partir de la semana que viene también se van a reflejar en tu rutina.

7.- Ajusta tus relaciones

¿Estás sufriendo por alguien? ¿Por un familiar, pareja o compañero de trabajo?

Procura, si es posible, solucionar las cosas, y si no toma las medidas que necesites, ya sea mirarlo con otra perspectiva y flexibilizar o alejarte de esa persona.

Piensa que siempre nos contagiamos unos de otros, por lo que es importante que las personas que estén más cerca de ti sumen.

Si no es así, hay que hacer un cambio de forma urgente.

8.- Grítalo a los 4 vientos

Acostúmbrate a vivir con acción, a compartirla y a hablar de ella a menudo con las personas que te cruces.

Es una gran forma de darte mensajes positivos, de acostumbrar a tu mente al bienestar y a conseguir las cosas que te propongas.

También las demás personas se acostumbrarán a escuchar mensajes que das enfocados a vivir bien, a la solución, a alternativas beneficiosas para ti y para todos.

Por lo tanto, también se sentirán más cómodos y te ayudarán a generar este cambio, ya que no solo confiarás tú en ti, también lo hará todo tu alrededor.

En conclusión

Si llevas más de dos meses sintiéndote mal contigo y con tu vida, y no le ves sentido a ese sufrimiento, es tiempo de:

Dedicarte tiempo para auto-observarte y conocerte mejor

Fijarte en qué haces en tu rutina

Coger tu agenda y revisar todos los puntos que vimos para construir una rutina motivadora para ti

Solo tienes una vida para experimentar todo lo que quieras.

Aquellas cosas que te han llamado más la atención o por las que has sentido interés, probablemente son las cosas a las que debas prestar más atención.

Otra manera de encontrar tus dones o tu propósito es mirando las mayores dificultades de tu vida.

¿Cuándo has sufrido más? Ahí detrás también están tus mejores habilidades, porque has superado algo que te costó, y eso tiene su mérito. Si ya tienes en mente alguna rutina, ritual o acción que crees que te aportaría calidad de vida y te ayudaría a sentirte mejor, dime, ¿has probado ya de implementarla a toda costa?