Grasa vs Azúcar: ¿Cuál es más perjudicial?

Los expertos en nutrición nos advirtieron a través de esta investigación que la obesidad se ha convertido en uno de los peligros más comunes para nuestra salud. Además, en todos los países, el sobrepeso aumenta año tras año debido a la ingesta excesiva de azúcar y grasas, que es casi una causa Forma impactante.

¿Por qué ocurre esto? Tenemos muchas posibilidades, tenemos comida ligera, tenemos más opciones de ejercicio, etc. Mucha gente cree que el azúcar es el principal enemigo de nuestra salud y peso. Sin embargo, para otros, es la grasa saturada presente en la mayoría de los alimentos.

Sea como sea, parece que vivimos una curiosa época en la cual nuestros jabones son ricos en nutrientes y vitaminas, mientras que muchos de nuestros alimentos son cada vez menos saludables.

En las últimas décadas, la industria alimentaria siempre ha sido una preocupación por las grasas, lo que nos hace creer a todos que reducir la ingesta de grasas es la clave para perder peso. Sin embargo, es importante recordar que no todas las grasas son dañinas para la salud y, a veces, muchos de los alimentos que nos venden en forma de «saludables» y «ligeros» son mucho más dañinos para nosotros.

LOS EFECTOS NEGATIVOS DEL CONSUMO DE AZÚCAR

El azúcar parece aumentar la inflamación, que es la causa principal de la mayoría de las enfermedades. ¿por qué? Los altos niveles de inflamación a largo plazo se asocian con un mayor riesgo de muchas enfermedades crónicas (como diabetes, enfermedades cardíacas y enfermedades autoinmunes).

Estudios recientes sugieren que un consumo elevado de azúcares añadidos aumenta el riesgo de cáncer. Hay una relación indirecta entre el azúcar y el riesgo de cáncer dado que la obesidad, por ejemplo, acentúa el riesgo de padecer muchos tipos de cáncer.

Como ya sabrás, la ingesta de azúcar se suele asociar con un alto riesgo de obesidad, resistencia a la insulina y síndrome metabólico, condiciones que se consideran como factores de riesgo de enfermedades crónicas.

El azúcar es muy aditivo, por lo que resulta casi imposible dejarlo de golpe: estimula la liberación de dopamina, un neurotransmisor que controla los centros del placer y de la recompensa de nuestro cerebro, causando simultáneamente síntomas de abstinencia cuando intentas dejar de consumirlo.

AZÚCARES BUENOS (Y GRASAS SALUDABLES)

Muchos alimentos saludables como la fruta contienen azúcares naturales, pero suelen ser una fuente de fibra y micronutrientes importantes que ayudan a ralentizar la absorción de azúcar y a anular sus efectos negativos en la salud.

No se suele poner en duda que los azúcares añadidos son perjudiciales para la salud, sin embargo, la grasa sí que es un tema bastante discutido, por lo que resulta necesario subrayar la importancia que tiene el consumo de grasas saludables debido a todos lo beneficios que ofrecen.

BENEFICIOS DE LAS GRASAS SALUDABLES

Los ácidos grasos insaturados que se encuentran en alimentos como el aguacate, el aceite de oliva y la almendra pueden mejorar la salud cardíaca, reducir los niveles de colesterol y aliviar la inflamación.

Algunos ácidos grasos saturados como el aceite de coco también aportan beneficios para la salud y se han relacionado con mejoras en la función cerebral y un aumento en la quema de grasa (si se consumen manteniendo una adecuada ingesta de calorías).

Aunque parezca contradictorio, aumentar la ingesta de grasas saludables también puede ralentizar el vaciamiento gástrico, por lo que mantiene la sensación de saciedad durante más tiempo.

Pero, ojo, ¡no todas las grasas son iguales!

LAS GRASAS QUE NO SON TAN SALUDABLES

Las grasas que se encuentran en los alimentos integrales y los no procesados, como los frutos secos, las semillas y los aceites, suelen aportar muchísimos beneficios. Las grasas de los alimentos procesados, en cambio, no son beneficiosas para la salud: las grasas trans, por ejemplo, se encuentran principalmente en los productos procesados y los aceites vegetales hidrogenados se han solido relacionar con varios problemas de salud, como diabetes y cardiopatías. Lo mejor es evitar los productos muy procesados y optar por las fuentes de grasas más saludables.

Conclusiones que debemos tener en cuenta

Los nutricionistas nos señalan que ambos elementos en exceso son igual de peligrosos, puesto que la mayoría de alimentos que consumimos son ricos en grasas y azúcares.

El problema está en que, generalmente, cuando queremos llevar una dieta más saludable, las personas solemos eliminar de nuestra dieta las grasas, sin tener en cuenta que muchos de los alimentos que comemos son ricos en azúcares, como es el caso de los jugos naturales.

En conclusión, ambos elementos en exceso son igual de nocivos, pero el mayor riesgo está en el azúcar porque suele estar presente en la mayoría de comidas que tenemos en casa. Lo mejor es llevar un adecuado equilibrio, y leer siempre la etiqueta de lo que consumimos